El Centro de Traducción cree firmemente que para garantizar la calidad a largo plazo se requieren una planificación y organización adecuadas en la Dirección y, por lo tanto, ha adoptado una serie de medidas que se aplicarán antes, durante y después del proceso de traducción.

Dichas medidas se dividen en los tres ámbitos siguientes: i) requisitos previos de calidad que crean las condiciones adecuadas para realizar traducciones de alta calidad, ii) control de calidad durante el propio proceso de traducción, y iii) valoración de la calidad con el fin de que el Centro mejore sus calidad con el paso del tiempo.

REQUISITOS PREVIOS DE CALIDAD

En este punto, resulta vital la rigurosa selección y contratación de traductores internos. El Centro selecciona y contrata a su personal con arreglo a dos disposiciones generales de aplicación sobre la contratación de agentes temporales y personal contractual.

Además, fija con gran meticulosidad los criterios de los procedimientos de contratación pública para la selección de proveedores externos de servicios con el fin de que los contratos marco de traducción se adjudiquen a los mejores contratistas.

CONTROL DE CALIDAD

Los lingüistas del Centro comprueban y revisan sistemáticamente el trabajo realizado por los contratistas externos. Aparte de mejorar los textos antes de enviarlos al cliente, esta práctica también fomenta el incremento gradual de la calidad del trabajo externo durante el curso de los contratos marco. Por otro lado, un proceso de reclasificación garantiza que los proveedores asciendan o desciendan en la clasificación en función de la calidad de su trabajo, de modo que aquellos que reciban las mejores evaluaciones van avanzando a los primeros puestos de la lista de contratistas. Por cada trabajo externalizado, se cumplimenta una ficha de evaluación en la que se recoge una evaluación general de la calidad de la traducción y además, si procede, información detallada sobre el tipo de errores que se han encontrado. Cuando resulta necesario, los revisores internos también preparan comentarios destinados a los traductores externos y, si resulta conveniente, se les envía el trabajo corregido para que lo tengan en cuenta en el futuro.

Todas las traducciones internas son revisadas por otro miembro del mismo equipo siguiendo el principio de la segunda revisión y los criterios definidos en el Manual de garantía de la calidad de traducción.

Junto con estas comprobaciones de la calidad previas a la entrega, el Centro introdujo en 2010 los controles de calidad ex post, realizados de forma aleatoria, en los que expertos externos evalúan las traducciones internas.

VALORACIÓN DE LA CALIDAD

El Centro emplea diversas herramientas para garantizar y valorar la calidad y la satisfacción de los clientes; la principal de ellas es el formulario de satisfacción del cliente (CSF). Esta herramienta sirve a los clientes para enviar, a través del Portal del Cliente del CdT, comentarios positivos o negativos sobre cualquier documento, lo que permite al Centro tomar nota de sus preferencias y solucionar cualquier cuestión recurrente. Tras responder caso por caso a los comentarios recibidos, esta información se analiza a nivel operativo con el fin de evaluar si procede adoptar medidas de calidad más exhaustivas con vistas a satisfacer las necesidades del cliente.

Por otro lado, el Centro realiza periódicamente encuestas a los clientes destinadas a valorar su satisfacción e identificar ámbitos de mejora desde el punto de vista de la calidad lingüística y la calidad de los servicios en su conjunto. Dichas encuestan sirven para identificar cómo se perciben los puntos fuertes y débiles del Centro así como para hacer balance del desempeño general del CdT en cuanto al cumplimiento de los plazos, la calidad, la capacidad de reacción ante una contrariedad y la comprensión de las necesidades operativas y el entorno específicos de cada cliente.